Por sueños que continúen - DMA Advisory
16952
post-template-default,single,single-post,postid-16952,single-format-standard,bridge-core-2.5.7,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1400,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-24.2,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.5.0,vc_responsive

Por sueños que continúen

¿Qué hemos aprendido de todo lo ocurrido en este tormentoso año 2020?, ¿Qué hemos aprendido de, digámoslo sin tapujos, la pandemia?

Constantemente hemos llamado a la calma. Ni en las más alucinantes fantasías, o pesadillas, habríamos podido imaginar lo que nos esperaba. Pero ya se acaba este tiempo de intenso aprendizaje y llega el momento de ver los frutos que en nosotros ha dejado el año.

Aprendizajes, sí. El saber que vamos entre la marcha forzada o la toma veloz de decisiones, y el slow que nos ha dejado el tiempo de confinamiento. El mirar afuera al mundo y reflexionar sobre nuestras vidas. Asimilar desde la resiliencia ante una realidad inesperada y desarrollar esa capacidad de desaferrarnos del pasado para abrazar el presente y mirar sin temor al futuro.

Ser más fuertes con lo aprendido…

El trabajar lejos de nuestros colegas, privarnos de la cercanía mientras tomamos una taza de café humeante mirando por la ventana. Imaginar contactos y acuerdos detrás de una pantalla, A través de los bits del mundo digital que este año nos ha hecho avanzar varios años.

¿Cuánto pasó? ¿Un año? ¿En serio? Parece que fueron más. Hemos visto cambiar, casi mutar formas de vida. Hemos dejado de viajar, vemos hacia nuestras realidades locales, hacia ese comercio de cercanía que, muchas veces, es la mejor forma de invertir en nosotros mismos.

Hemos cambiado tanto en este año que ya no se habla de la RSE, como una política de empresas con orientación responsable, sino casi es la manera en que entendemos nuestras iniciatiavas y nuestra sociedad como el único esfuerzo que se sostiene para el futuro.

La felicidad está en los proyectos que continúan…

Perdonad si parecemos prosaicos, puede que la Navidad sea momento para las emociones y los sentimientos felices. Pero vemos felicidad en una casa a la que llega el fruto del trabajo. En un hogar en la que los jóvenes y menos jóvenes llegan orgullosos de un día de esfuerzo y recompensa. Vemos felicidad en un negocio que abre sus puertas con ilusión y del que dependen varias vidas.

Por un 2021 de negocios abiertos

Nos permitimos soñar con el sueño de las personas. Con verles realizar sus proyectos y que la suma de todos los proyectos sean al final, el triunfo de todos como sociedad. Soñamos con la vuelta de los abrazos, con ser mejores gracias a lo que aprendimos.

Soñamos con las puertas abiertas de la ilusión de las personas. Soñamos con no perder la ilusión de soñar.