El poder de la inteligencia colectiva es altísimo - DMA Advisory
17568
post-template-default,single,single-post,postid-17568,single-format-standard,editorskit-live-previewer,bridge-core-2.7.2,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1400,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-25.7,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.6.0,vc_responsive
 

El poder de la inteligencia colectiva es altísimo

Carme Castro Domínguez

El poder de la inteligencia colectiva es altísimo

Empezó su vida empresarial implementando programas de contabilidad en los albores de los ERP. Estudió ingeniería informática y su carrera profesional se desarrolló en ese ámbito durante 22 años hasta ocupar la dirección de sistemas de información de grandes empresas.

Pero ella, Carme Castro Domínguez, encontró su verdadera pasión cuando tuvo que articular distintas personas en las más diversas áreas de una organización. Descubrir sus interrelaciones, la complejidad de las personas en el ambiente empresarial y conseguir que todos llegaran a funcionar como un equipo fue su gran hallazgo.

“Convertí a mi equipo en un equipo de alto rendimiento. Viví esa etapa fascinada de lo que se puede lograr con un equipo así. Eso, junto a la pasión que descubrí formándome y ejerciendo como coach, encontré mi vocación, ser coach para que otros líderes pudieran disfrutar de lo que yo conseguí y para que las personas pudieran disfrutar en su profesión, creando contextos que favorecen el desarrollo del talento”.

Resultados con las personas y el equipo

De este descubrimiento surgió Kainova, creada en 2009 junto con su socio, Manel Palahí. ¿Su misión? impulsar una forma diferente de liderazgo y de gestión de personas, innovando en los métodos y herramientas que promueven el constante desarrollo de talento, rompiendo así la clásica trayectoria profesional.

Dos cosas le han quedado claras gestionando equipos:

1.- No se puede obligar a nadie a hacer nada.

2.- Las personas se involucran más cuando surge su deseo de colaborar con el equipo.

“Un líder ha de tener una visión y ésta transmitirla a su equipo e inspirarles para que ellos quieran lograrla -afirma Carme-. Trabajar codo a codo con ellos, siendo uno más del equipo, con otro rol, pero uno más. El talento individual trabajando sólo requiere de un gran esfuerzo en esa soledad y no se desarrolla a la misma velocidad que si lo hace cuando está en un grupo donde todos aportan su talento, que obviamente es distinto y eso le estimula a aprender y resolver los desafíos que se presentan”.

-¿Qué roles van a corresponder a las personas en una sociedad altamente digitalizada?

-Tal como lo veo, la digitalización automatiza procesos repetitivos, tareas de poco valor añadido donde una persona está infrautilizada. O en áreas de alta precisión, donde se elimina el error humano. La robotización y la Inteligencia Artificial está encauzada para hacernos la vida más fácil y que nuestro bienestar se incremente.

-¿Qué valor juega el talento individual en una empresa? ¿Y qué valor tiene la inteligencia del equipo?

-Ambos son relevantes, el uno sin el otro no permite lograr grandes retos. El poder de la inteligencia colectiva es altísimo. Ahora bien, hay que aprender a colaborar, cooperar y co-crear con profesionales multidisciplinares. Eso, muchas veces, es complejo si las personas no están abiertas a perspectivas diferentes y a sumar entre todas para co-crear un resultado extraordinario.

Los nuevos entornos en la empresa líquida

Para Carme Castro, y para Kainova, la empresa líquida es un modelo de organización cuyo objetivo es que cada persona esté en el lugar en el que más valor aporta su talento, en cada momento. “Estamos en un entorno que cambia a velocidad de relámpago, un entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo). Así es complicado utilizar modelos predictivos en la estrategia de las empresas”, afirma.

-¿Qué roles van a corresponder a las personas en una sociedad altamente digitalizada?

-Vamos a recuperar, o mejor dicho, a desarrollar la creatividad y el humanismo.

-¿Qué es lo que, de momento y a corto plazo, la tecnología no puede hacer?

-Innovar. Las personas innovan, por ejemplo, desarrollando nuevos productos y servicios con la tecnología o nuevos modelos de negocio, o nuevos modelos de vivienda, como el co-housing o co-living, o… una nueva sociedad de bienestar.

Por eso vamos a desarrollar la creatividad que es la base de la innovación y también los valores humanistas que nos permiten entender el mundo desde otra perspectiva a la conocida hasta ahora.

-¿Qué herramientas tenemos hoy para conseguir empresas más líquidas?

-Disponemos del uso de tecnología que nos permite trabajar de forma colaborativa para co-crear conjuntamente independientemente del lugar donde se encuentra cada miembro del equipo. Herramientas de comunicación en diferido para que la comunicación fluya abiertamente. Disponemos de técnicas de creatividad y metodologías ágiles. Herramientas existen muchas actualmente pero, como siempre, son las personas y no las herramientas las que hacen que la empresa sea líquida. No es la metodología agile la que hace una empresa agile, sino las personas que saben usar esa tecnología con la mentalidad y predisposición adecuada para que den la máxima potencia.

En mi etapa de tecnóloga aprendí que la tecnología y las metodologías de por sí, no aportan nada. Es el uso de éstas lo que tiene valor, cómo las utilizas y qué resultado obtienes lo gestionan las personas involucradas.

Recursos humanos no, personas

¿Estás de acuerdo con el término recursos humanos?

-Para nada, además, pienso que el lenguaje es el reflejo del pensamiento y el pensamiento dirige el comportamiento. Si hablo de recursos humanos es sinónimo de que piensas que los humanos son un recurso, como cualquier otro en tu organización y si eso es así, lo tratarás como un recurso y lo analizarás como un recurso, tomando decisiones como lo harías con otro recurso. Las personas son muchísimo más que un recurso, son el alma de las empresas, son las que crean la cultura de la empresa, son las que facilitan o entorpecen el progreso de la empresa.

Por Eurídice Castillo M.