Cinco claves de la gestión empresarial - DMA Advisory
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En un medio de creciente complejidad que tiende incluso hacia la digitalización de los procedimientos, tener clara la dinámica básica de funcionamiento de la empresa es fundamental. Profesionalizarlo significa no dejar las cosas al azar, sino organizar toda la estructura de producción o servicios, de manera que nuestro negocio funcione como un engranaje bien construido en el que cada parte cumple su función cabalmente. Hacer una gestión profesional de la empresa permitirá conseguir los objetivos de generación de valor de una forma rentable y que genere beneficios.

No es el caso de muchas empresas. Con frecuencia el trabajo funciona de manera intuitiva en el mejor de los casos, o anárquica en muchas ocasiones en las que la actividad descoordinada sólo conduce al fracaso y a la alta mortalidad de las pequeñas unidades de producción, particularmente. Ser una PYME no tiene ni debe restringirse a una gestión de andar por casa.

Los engranajes representan a la empresa que funciona como un todo.

Una empresa es un engranaje con funcionamiento preciso y profesionalizado.

Las medianas y grandes empresas, necesitan la intervención de personal especializado que permita su gestión informada de los distintos aspectos del proceso productivo. Para las pequeñas, por el hecho de ser pequeñas, tampoco es una opción pasar por alto su gestión profesional. Por pequeña que sea la empresa, de 10, 5 o incluso 1 trabajador, la “máquina” debe estar montada de tal manera que ofrezca bienes a cambio de ingresos al menor costo posible.

En consecuencia, lo primero es definir el modelo de negocio y la forma en que la empresa generará sus ingresos. Esto ocurre respondiendo a las necesidades del mercado. El siguiente paso clave es su adecuada gestión.

Para nosotros, y variando en función del modelo, hay cinco áreas claves que, en distinto porcentaje, sirven para conseguir el control de la empresa. Estos aspectos son:

1. Gestión de la tesorería

No es suficiente que haya ingresos, ni que estos superen a los gastos. La tesorería es el qué cobro, qué pago, con cuánto dinero cuento para funcionar y a qué precio, sin expectativas irreales. La fiscalidad, es decir, la estructura de impuestos que se gestiona a través de un correcto manejo de la tesorería, es el origen de clamorosos fracasos que con una buena gestión, se habrían podido evitar. El objetivo: saber cuánto dinero se tiene en todo momento.

2. Financiación.

El dinero, que es el objetivo final de la creación de una unidad de producción, debe circular de forma constante y sin atascos por toda la estructura. Contar con un capital, cuya importancia varía según el modelo de negocio y sus formas de financiarlo, implica tener la “maquinaria” funcionando, sin duda un aspecto clave de la gestión.

3. Ventas

Si no hay a quien vender lo que hacemos, no existe empresa. Las ventas son la razón de ser de toda nuestra actividad, el retorno a todo el esfuerzo y de alguna manera, toda la maquinaria debe estar preparada para que lo que logramos producir, sean servicios o productos, encuentren siempre la necesidad a la que va a satisfacer.

4. Recursos humanos

La inversión en equipamiento, el capital, su gestión, las ventas pueden ser los adecuados, pero, ¿quién mueve todo esto? Son los llamados recursos humanos, más bien, las personas que alineadas con los objetivos de la empresa, aportan su profesionalidad, creatividad y experticia para llevar a cabo las metas propuestas. El compromiso, la cualificación y una dirección adecuada de todo el equipo son definitivos… por esto es tan importante, en esta materia, un moderno liderazgo.

5. Comunicación.

La comunicación de las empresas es un proceso a lo interno y externo, para dar a conocer lo que hacemos. Pero ojo, cada vez más este proceso empieza mucho antes. Además de los formatos startUp, en los que los productos salen y se hacen en tiempo real, lo cierto es que no se ofrecen productos y servicios que no demande el mercado. El márketing desde sus herramientas de conocimiento de los consumidores, hasta las fórmulas modernas para conectar con los potenciales clientes es esa herramienta que permite que la empresa exista en un mercado cada vez más competitivo y complejo.

Una vez definido el modelo de negocio, el siguiente paso es su gestión.

Hay tantas fórmulas como combinaciones posibles de aplicar para saber el peso que tiene cada una de ellas en el managing de una empresa profesional. Dar con el procedimiento que permita que la empresa se convierta en una auténtica generadora de valor y beneficios, es lo que conviene determinar.

DMA Advisory
pitacanane@hotmail.com